No tire a la basura la cáscara de piña. La trocea y junto con un pedazo de pulpa de la fruta y tres veces la cantidad de Agua la pone al fuego con un puñado de arroz, canela, cuatro clavos y un cuarto de panela o azúcar morena.
Ocúpese de sus quehaceres y cuando se acuerde le echa una mirada con la esperanza de encontrar blanda la cáscara. Si lo considera necesario, le agrega agua y dulce al gusto.
Una vez que esté listo, lo retira del fuego y lo deja reposar un día y una noche. Luego lo pas por la licuadora, lo cuela y deja unas horas en la nevera o frigorífico.
Listo para tomar su delicioso masato.
7 de agosto de 2006
Utilice la cáscara de piña
No tire a la basura la cáscara de piña. La trocea y junto con un pedazo de pulpa de la fruta y tres veces la cantidad de Agua la pone al fuego con un puñado de arroz, canela, cuatro clavos y un cuarto de panela o azúcar morena.
Ocúpese de sus quehaceres y cuando se acuerde le echa una mirada con la esperanza de encontrar blanda la cáscara. Si lo considera necesario, le agrega agua y dulce al gusto.
Una vez que esté listo, lo retira del fuego y lo deja reposar un día y una noche. Luego lo pas por la licuadora, lo cuela y deja unas horas en la nevera o frigorífico.
Listo para tomar su delicioso masato.
Ocúpese de sus quehaceres y cuando se acuerde le echa una mirada con la esperanza de encontrar blanda la cáscara. Si lo considera necesario, le agrega agua y dulce al gusto.
Una vez que esté listo, lo retira del fuego y lo deja reposar un día y una noche. Luego lo pas por la licuadora, lo cuela y deja unas horas en la nevera o frigorífico.
Listo para tomar su delicioso masato.
24 de julio de 2006
Patatas o papas rehogadas
Cocina las patatas con piel (si desea, posteriormente la quita), luego las parte en cuatro.
Haga a fuego lento un rehogo con cebolla, tomate, queso y sal algusto y una vez esté listo agréguele las papas y deje diez minutos, siempre a fuego lento.
Pruebe. ¡Qué delicia! Listas para comer en solitario o en compañía.
Haga a fuego lento un rehogo con cebolla, tomate, queso y sal algusto y una vez esté listo agréguele las papas y deje diez minutos, siempre a fuego lento.
Pruebe. ¡Qué delicia! Listas para comer en solitario o en compañía.
11 de julio de 2006
Arroz con cilantro
El arroz al igual que el cuscus, facilitan la labor de un cocinero o una cocinera en apuros. La vida moderna, yo no se ya si para bien o para qué, vida agitada, sin tiempo para las largas conversaciones familiares con abuela y abuelo incluídos. Ahora, Nada o muy poco.
Como ven, no pierdo la costumbre de perderme. Quería hablarles o escribirles, ustedes sabrán, sobre el arroz con cilantro. Como todo, muy sencillo después de saberlo.
Pora una cantidad de arroz, pones el doble de agua; tres cucharadas de aceite, sal y un diente de ajo. Con el fuego normal esperas hasta que desaparezca el agua (los paisas de las tierras de Colombia dicen: "hay que esperar a que seque"). Bajas el fuego, tapas la vasija y lo dejas unos 10 minutos.
Agregas una cantidad generosa de cilantro picado, revuelves, tapas tres minutos y listo para que lo acompañes con carne, verdura...¡Buen provecho!
Como ven, no pierdo la costumbre de perderme. Quería hablarles o escribirles, ustedes sabrán, sobre el arroz con cilantro. Como todo, muy sencillo después de saberlo.
Pora una cantidad de arroz, pones el doble de agua; tres cucharadas de aceite, sal y un diente de ajo. Con el fuego normal esperas hasta que desaparezca el agua (los paisas de las tierras de Colombia dicen: "hay que esperar a que seque"). Bajas el fuego, tapas la vasija y lo dejas unos 10 minutos.
Agregas una cantidad generosa de cilantro picado, revuelves, tapas tres minutos y listo para que lo acompañes con carne, verdura...¡Buen provecho!
27 de junio de 2006
Un buen sancocho
Me parece que veo a mis amigas de Antioquia diciendo pero si yo hago así y a la otra, yo lo hago asa. La verdad es que cada una ponemos de nuestra parte su toque y su sazón aunque tenga una receta general.
Lo siento pero yo todo lo hago al cálculo. Cuando vivía el abuelo, podíamos estar en casa quince personas para almorzar, eso que en Europa y México dicen comer, y otras, sólo estábamos él y yo.
Se los voy a contar pensando en cuatro personas.
Ocho tazas grandes de agua, un kilo de carne de falda en trozos grandes y cebolla en rama picada y sal. Lo pones al fuego máximo 15 minutos, luego media hora a fuego lento.
Pasado ese tiempo tendrás listo tres plátanos machos y verdes, picados (con la mano, nada de cuchillo), dos yucas medianas en trozos y finalmente cuatro papas medianas en trozos. Aumentas unos quince minutos al fuego y luego, nuevamente, fuego lento.
Pasada media hora agregas cuatro mazorcas de maíz en trozos.
Una vez esté blando todo esto que en Colombia llaman los paisas revuelto, se agrega cominos, azafrán y un poco de pimienta y dejas un rato para coger el sabor.
Aparte haces un rehogado con cebolla en rama, tomate, pimentón. Lo puedes dejar en la mesa para que cada persona ponga en su plato al gusto o juntarlo de una vez con el sancocho.
Aparte, picas cilantro que se mezcla en cada plato.
Se sirve todo junto y se le puede dar un toque con una gotas de limón y acompañar de aguacate o repollo picado muy fino con sal y limón.
Para unas buenas ganas de sancocho no importa el calor o el frío. ¡Buen provecho! Y si nunca los has preparado, lánzate a la tarea. Me superarás, estoy segura.
Lo siento pero yo todo lo hago al cálculo. Cuando vivía el abuelo, podíamos estar en casa quince personas para almorzar, eso que en Europa y México dicen comer, y otras, sólo estábamos él y yo.
Se los voy a contar pensando en cuatro personas.
Ocho tazas grandes de agua, un kilo de carne de falda en trozos grandes y cebolla en rama picada y sal. Lo pones al fuego máximo 15 minutos, luego media hora a fuego lento.
Pasado ese tiempo tendrás listo tres plátanos machos y verdes, picados (con la mano, nada de cuchillo), dos yucas medianas en trozos y finalmente cuatro papas medianas en trozos. Aumentas unos quince minutos al fuego y luego, nuevamente, fuego lento.
Pasada media hora agregas cuatro mazorcas de maíz en trozos.
Una vez esté blando todo esto que en Colombia llaman los paisas revuelto, se agrega cominos, azafrán y un poco de pimienta y dejas un rato para coger el sabor.
Aparte haces un rehogado con cebolla en rama, tomate, pimentón. Lo puedes dejar en la mesa para que cada persona ponga en su plato al gusto o juntarlo de una vez con el sancocho.
Aparte, picas cilantro que se mezcla en cada plato.
Se sirve todo junto y se le puede dar un toque con una gotas de limón y acompañar de aguacate o repollo picado muy fino con sal y limón.
Para unas buenas ganas de sancocho no importa el calor o el frío. ¡Buen provecho! Y si nunca los has preparado, lánzate a la tarea. Me superarás, estoy segura.
20 de junio de 2006
Para suavizar las penas
Si una pena profunda te invade, te acompañará a donde vayas. Quizá unos días de soledad ayuden pero no muchos porque a lo mejor es la via a la depresión.
Las amigas o amigos son un buen bálsamo al igual que un buen brandy. Te sube la presión
y le pone una chispa a tu tristeza.
Caminar, recibir el sol en las horas adecuadas (hasta las doce del día y depués de las cuatro de la tarde, dicen los expertos)para que las llamadas hormonas de la alegría respondan a las súplicas de tu corazón.
Las amigas o amigos son un buen bálsamo al igual que un buen brandy. Te sube la presión
y le pone una chispa a tu tristeza.
Caminar, recibir el sol en las horas adecuadas (hasta las doce del día y depués de las cuatro de la tarde, dicen los expertos)para que las llamadas hormonas de la alegría respondan a las súplicas de tu corazón.
13 de junio de 2006
La abuela de Extremadura
Cuenta la abuela María José
"En mi pueblo se guardaban los lutos de una manera tan rigurosa que resultaba exagerada. En Extremadura era y sigue siendo tradicional hacer unos dulces típicos en Semana Santa, se llaman "bollas", caseras, riquísimas, con harina, huevo, aceite de oliva, azúcar y los rellenos de cabello de ángel, de almendras, de mermeladas caseras de tomate, melocotón, melón.... Las que se rellenan son las empanadillas. Esto en plan dulce. Luego también se hacían para los hombres otras empanadillas gigantes, que se llaman "hornazos", rellenas de chorizo, éstas se las llevaban al campo para almorzar, eran auténticas bombas energéticas. Se hacían en cada casa y participaban todas las mujeres de la familia, en torno a la mesa camilla, eran reuniones entrañables y divertidas, allí se podían oir todos chismes y los disparates posibles. Por la mañana se preparaba la masa, que era un trabajo para forzudas, todo a base de puños hasta que la masa "casaba". Se dejaba reposar en un barreño de barro durante horas y ya por la noche después de la cena era cuando todas nos poníamos a preparar las bollas, teníamos moldes de diferentes formas, de corazón, de estrella, redonda con hueco en medio, los de las empanadillas..., las íbamos colocando en latas, que eran las que luego iban al horno. Las bollas eran cubiertas con adornos tipo clara de huevo batida y azúcar, confites de colores.... Una que nos gustaba hacer en especial era la llamada "pavita", se hacía con formas inventadas, casi siempre de lagarto y encima se ponía un huevo cocido, que se sujetaba al lagarto con dos tiras cruzadas de masa. Quedaba preciosa. Luego el domingo de resurrección y el lunes de pascua, que era cuando se salía al campo a pasar el día (se llama "ir de gira"), la broma era cascarle el huevo en la cabeza al que anduviera más despistado.
El caso es que en las casas donde había un luto, esta tradición no se cumplía, se suponía que era algo lúdico y en una casa de luto todo tenía que ser tristeza. Entonces, para que esas familias no se quedaran sin comer sus bollas, las vecinas les mandaban unas cuantas. Yo me acuerdo de chica haciendo el reparto que me mandaba mi madre, en un plato se ponían diez o doce piezas variadas, se tapaban con una servilleta y hala, a casa de la fulanita o la menganita, a decir: que de parte de mi madre aquí le traigo unas bollas para que las prueben, era como un disco rallado. Entonces la fulanita te daba las gracias y unas pesetillas de propina. A mí me daba mucha vergüenza ir a las casas, pero no me quedaba otra porque le tocaba impepinablemente a la más chica de la casa, así que mi hermana se salvaba.
"En mi pueblo se guardaban los lutos de una manera tan rigurosa que resultaba exagerada. En Extremadura era y sigue siendo tradicional hacer unos dulces típicos en Semana Santa, se llaman "bollas", caseras, riquísimas, con harina, huevo, aceite de oliva, azúcar y los rellenos de cabello de ángel, de almendras, de mermeladas caseras de tomate, melocotón, melón.... Las que se rellenan son las empanadillas. Esto en plan dulce. Luego también se hacían para los hombres otras empanadillas gigantes, que se llaman "hornazos", rellenas de chorizo, éstas se las llevaban al campo para almorzar, eran auténticas bombas energéticas. Se hacían en cada casa y participaban todas las mujeres de la familia, en torno a la mesa camilla, eran reuniones entrañables y divertidas, allí se podían oir todos chismes y los disparates posibles. Por la mañana se preparaba la masa, que era un trabajo para forzudas, todo a base de puños hasta que la masa "casaba". Se dejaba reposar en un barreño de barro durante horas y ya por la noche después de la cena era cuando todas nos poníamos a preparar las bollas, teníamos moldes de diferentes formas, de corazón, de estrella, redonda con hueco en medio, los de las empanadillas..., las íbamos colocando en latas, que eran las que luego iban al horno. Las bollas eran cubiertas con adornos tipo clara de huevo batida y azúcar, confites de colores.... Una que nos gustaba hacer en especial era la llamada "pavita", se hacía con formas inventadas, casi siempre de lagarto y encima se ponía un huevo cocido, que se sujetaba al lagarto con dos tiras cruzadas de masa. Quedaba preciosa. Luego el domingo de resurrección y el lunes de pascua, que era cuando se salía al campo a pasar el día (se llama "ir de gira"), la broma era cascarle el huevo en la cabeza al que anduviera más despistado.
El caso es que en las casas donde había un luto, esta tradición no se cumplía, se suponía que era algo lúdico y en una casa de luto todo tenía que ser tristeza. Entonces, para que esas familias no se quedaran sin comer sus bollas, las vecinas les mandaban unas cuantas. Yo me acuerdo de chica haciendo el reparto que me mandaba mi madre, en un plato se ponían diez o doce piezas variadas, se tapaban con una servilleta y hala, a casa de la fulanita o la menganita, a decir: que de parte de mi madre aquí le traigo unas bollas para que las prueben, era como un disco rallado. Entonces la fulanita te daba las gracias y unas pesetillas de propina. A mí me daba mucha vergüenza ir a las casas, pero no me quedaba otra porque le tocaba impepinablemente a la más chica de la casa, así que mi hermana se salvaba.
7 de junio de 2006
Las abuelas somos mujeres
Cuando somos abuelas por primera vez, nos encontramos ante un choque emocional: la felicidad y el cambio de condición que imponen las circunstancias. Es social, es familiar y desde luego, soy yo y lo que familia y sociedad me han dado.
Esa cognotación de abuela parece que nos hace mayores, no importa que edad tengamos, parece que dejamos de ser sujetas de deseo o que ya no cuentan para nosotras, que debemos entrar en el terreno de la "total disponibilidad" para las y los otros. Y ¿Qué hemos hecho hasta este grato momento?
Permítanme decirles hijos, hijas, nietos, nietas y toda esa querida vecindad, me gusta ser abuela para disfrutar por momentos o por cortos periódos; quiero transmitir alegría y mis conocimientos y experiencia, me gusta colaborar pero no abusen de mi tiempo.
Llegamos a una edad en la que deseamos vivir y cumplir sueños que dejamos aparacados; alguna de mis amigas quiere viajar y les aseguro que siendo realistas, no nos queda todo el tiempo del mundo; otra se apasiona con la escritura. Tiene mucho que contar y enseñar, es memoria, es historia; Concha, siempre deseó estudiar y ahora se dispuso a aprender informática. Su deseo es comunicarse con el mundo. Y así, Pilar, María, Almudena, Juana...
Yo, quiero ser solidaria sin dejar de pensar en mí. ¿Es tan difícil de entender? No quiero que decidan por mí. "Llevo a mi madre, la traigo, la dejo..." "Mamá esto no te conviene, mamá por qué..."
Quiero que respeten mis decisiones y mi independencia que mucho me ha costado.
Y como pueden leer, hoy me alejé de mis tradicionales consejos para recordarles que las abuelas somos experiencia, ternura y no sé cuántas categorías más...No lo olviden: Somos mujeres.
Esa cognotación de abuela parece que nos hace mayores, no importa que edad tengamos, parece que dejamos de ser sujetas de deseo o que ya no cuentan para nosotras, que debemos entrar en el terreno de la "total disponibilidad" para las y los otros. Y ¿Qué hemos hecho hasta este grato momento?
Permítanme decirles hijos, hijas, nietos, nietas y toda esa querida vecindad, me gusta ser abuela para disfrutar por momentos o por cortos periódos; quiero transmitir alegría y mis conocimientos y experiencia, me gusta colaborar pero no abusen de mi tiempo.
Llegamos a una edad en la que deseamos vivir y cumplir sueños que dejamos aparacados; alguna de mis amigas quiere viajar y les aseguro que siendo realistas, no nos queda todo el tiempo del mundo; otra se apasiona con la escritura. Tiene mucho que contar y enseñar, es memoria, es historia; Concha, siempre deseó estudiar y ahora se dispuso a aprender informática. Su deseo es comunicarse con el mundo. Y así, Pilar, María, Almudena, Juana...
Yo, quiero ser solidaria sin dejar de pensar en mí. ¿Es tan difícil de entender? No quiero que decidan por mí. "Llevo a mi madre, la traigo, la dejo..." "Mamá esto no te conviene, mamá por qué..."
Quiero que respeten mis decisiones y mi independencia que mucho me ha costado.
Y como pueden leer, hoy me alejé de mis tradicionales consejos para recordarles que las abuelas somos experiencia, ternura y no sé cuántas categorías más...No lo olviden: Somos mujeres.
29 de mayo de 2006
Variedad para un día especial

En mi últimos cumpleaños recibí una grata sorpresa. Mientras que una hija insertaba el orificio de un cd en una cadena de música para que sonaran "Las mañanitas", un hijo tocaba en la puerta de mi habitación para aparcer ante mis ojos con una bandeja: jugo de naranaja y una taza de café. Era mi cumpleaños.
Me incorporé y aún arropada por una sábana cumplí alegremente con el ritual de quedarme un cuarto de hora metida en la cama.
Luego me enteré que tenía el mejor orden del día que fecha alguna me impusiera. Todo ocurrió en casa, sólo que la familia amplio los mimos de cada día. Estoy feliz de cumplir y me agrada que la felicidad de vivir, sea compartida.
8:15 Las mañanitas
8:30 Desayuno
10:00 Lectura del periódico y chismes varios.
11:00 Baño de rosas.
12:00 Masajes.
13:00 Película
15:00 Comida, café y copa
17:00 Siesta
19:00 Abierto al público
Cuando cayó el sol, mis amigas y unos cuantos amigos aparecieron con velas de colores y flores rojas, rosadas, amarillas...
22 de mayo de 2006
Dulce de limón
Dicen que al mal tiempo buena cara. Algo parecido podríamos decir: un poco de dulce para la acidez.
El jugo de dos limones
Medio kilo de azúcar morena o media panela
Dos claras de huevo
Ponga al fuego el jugo del limón con el azúcar a la panela. Con una cuchara de madera, meneé hasta que el melado esté listo
Aparte bate las claras de huevo a punto de nieve en una vasija de cristal o de esmalte. Poco a poco mezcla el melado con la nieve sin dejar de revolver en forma circular. La dureza del dulce dependerá del tiempo que dure el proceso de batido.
Mi abuela preparaba el dulce con azúcar blanca -De eso hacen ya...Francamente no recuerdo cuántos años-. Pero bueno, lo que quería decirles es que hoy los estudiosos de la salud no la recomiendan, digo esa azúcar, por sus componentes químicos.
¡Buen provecho!
El jugo de dos limones
Medio kilo de azúcar morena o media panela
Dos claras de huevo
Ponga al fuego el jugo del limón con el azúcar a la panela. Con una cuchara de madera, meneé hasta que el melado esté listo
Aparte bate las claras de huevo a punto de nieve en una vasija de cristal o de esmalte. Poco a poco mezcla el melado con la nieve sin dejar de revolver en forma circular. La dureza del dulce dependerá del tiempo que dure el proceso de batido.
Mi abuela preparaba el dulce con azúcar blanca -De eso hacen ya...Francamente no recuerdo cuántos años-. Pero bueno, lo que quería decirles es que hoy los estudiosos de la salud no la recomiendan, digo esa azúcar, por sus componentes químicos.
¡Buen provecho!
15 de mayo de 2006
¿Pesadez en las piernas?
En Europa llegó la primavera y poco a poco el calor insportable en la región mediterránea.
Empiezo a escuhar la queja por la pesadez o el dolor en las piernas. Amigas y amigos, no necesitan tomar nota, sólo tenerlo en cuenta.
Alguna vez les recomendé el tubérculo para...¿Lo recuerdan? Ahora les sugiero la cáscara.
Pueden hervir la cáscara de no menos de cinco patas. Una vez esté fría, tenga sus piernas largo rato (el que pueda) dentro del agua. ¡Buen provecho! Y no deje de contarme los resultados.
*** *** **** *** *** *** *** **** ****

Y si no sufre de alergía, váyase al campo, contemple la orgía multicolor que nos regala la naturaleza después de ver los árboles desnudos.
Quizá le convenga un orgasmo visual después de tanto correr, de tanto ajetreo cotidiano, tanto desengaño o tanta necesidad de paz espiritual.
Empiezo a escuhar la queja por la pesadez o el dolor en las piernas. Amigas y amigos, no necesitan tomar nota, sólo tenerlo en cuenta.
Alguna vez les recomendé el tubérculo para...¿Lo recuerdan? Ahora les sugiero la cáscara.
Pueden hervir la cáscara de no menos de cinco patas. Una vez esté fría, tenga sus piernas largo rato (el que pueda) dentro del agua. ¡Buen provecho! Y no deje de contarme los resultados.
*** *** **** *** *** *** *** **** ****

Y si no sufre de alergía, váyase al campo, contemple la orgía multicolor que nos regala la naturaleza después de ver los árboles desnudos.
Quizá le convenga un orgasmo visual después de tanto correr, de tanto ajetreo cotidiano, tanto desengaño o tanta necesidad de paz espiritual.
8 de mayo de 2006
Extremeña escribe a la abuela: También para el dolor de cabeza
Abuela el remedio de la patata para el dolor de cabeza me trae a la memoria una imagen que yo veía en mi pueblo extremeño cuando era chica: las mujeres mayores sentadas en las puertas de sus casas, todas vestidas de negro de los pies a la cabeza, con sus sayas anchas y sus pañuelos negros a la cabeza, por eternos lutos que se encadenaban unos con otros. En sus sienes, mitades de habas secas, que imagino se pegaban con saliva, ese era su remedio para el dolor de cabeza.
1 de mayo de 2006
Mis manos lo merecen
Trabajamos mucho y las manos se ocupan de buena parte de cualquier actividad, pero las cuidamos poco. Con el paso de los años, llegan las canas, las arrugas, la piel se reseca poco a poco. Es natural.
Pero mi recomendación amigas y amigos -porque unas y otros deben cuidarse, es señal de quererse- es estar sanos con eso que siempre decimos las abuelas: comer bien, dormir lo que cada quien necesite, descansar, no olvidarse del derecho al ocio y la pereza pero también ayudarse para verse bien ante los ojos y el espejo.
No me enrollo más. Decía...¿Ah! sisisi, de cuidarse las manos.
Tomen nota, es muy sencillo.
Una cucharadita de azúcar (ojalá morena) con la crema que utilizan a diario para las manos. Frotan suavemente durante unos minutos hasta los codos. Enjuagar y luego, sentir la suavidad.
Pero mi recomendación amigas y amigos -porque unas y otros deben cuidarse, es señal de quererse- es estar sanos con eso que siempre decimos las abuelas: comer bien, dormir lo que cada quien necesite, descansar, no olvidarse del derecho al ocio y la pereza pero también ayudarse para verse bien ante los ojos y el espejo.
No me enrollo más. Decía...¿Ah! sisisi, de cuidarse las manos.
Tomen nota, es muy sencillo.
Una cucharadita de azúcar (ojalá morena) con la crema que utilizan a diario para las manos. Frotan suavemente durante unos minutos hasta los codos. Enjuagar y luego, sentir la suavidad.
24 de abril de 2006
Para vosotras, cuscús
Muy poética Farida Khataf, presentó en el espacio Maria Zambrano como aprendió a preparar de su abuela argelina, el cuscús
Hemos fusionado sabores y olores,
ancestrales pero sobrevivientes.
Convivencia de especies exóticas,
en una fuente de ercilla cálida,
ofrecida a paladares y miradas
abiertas a lo extraño, a lo nuevo.
Metemorfosis de la sémola,
en pasta untada con mantequilla
donde acunan legumbres y verdura multicolores.
La canela aprieta la mano a la pimienta,
y el garbanzo resbala al ver manar a
borbotones el aceite de oliva virgen.
Un plato bautizado cuscús
más que plato tradicional,
esencia de mujeres púdicas y sensuales,
presente siempre en ceremoniales
Hemos fusionado sabores y olores,
ancestrales pero sobrevivientes.
Convivencia de especies exóticas,
en una fuente de ercilla cálida,
ofrecida a paladares y miradas
abiertas a lo extraño, a lo nuevo.
Metemorfosis de la sémola,
en pasta untada con mantequilla
donde acunan legumbres y verdura multicolores.
La canela aprieta la mano a la pimienta,
y el garbanzo resbala al ver manar a
borbotones el aceite de oliva virgen.
Un plato bautizado cuscús
más que plato tradicional,
esencia de mujeres púdicas y sensuales,
presente siempre en ceremoniales
17 de abril de 2006
Para las plantas
Las plantas como tú o como yo, necesitan mucho cariño.
Me preguntarás cómo hacen las que crecen silvestres. Muy
sencillo, o están lejos de los atentados contra la naturaleza
o no les queda otro camino que hacerce fuertes.
Pero a lo que vamos.
El pasado fin de semana me visitaron tus amigas Concha, de Ciudad
Real, y Anita de Getafe. Les prometí que contaría mi sencillo
tratamiento para las plantas.
Como en los viejos tiempos, no tires las cáscaras de huevo,
las trituras y la revuelves con la tierra. Tus plantas te lo
agradecerán.
Y como supongo que tomarás unas ricas tazas de café caliente, humeante
-como aquellas que tomamos cuando abrieron este blog-, pues haces igual
que con los huevos, no tires nada.
El ripio del café también lo puedes regalar a tus plantas.
Hasta pronto y que prospere tu jardín.
Me preguntarás cómo hacen las que crecen silvestres. Muy
sencillo, o están lejos de los atentados contra la naturaleza
o no les queda otro camino que hacerce fuertes.
Pero a lo que vamos.
El pasado fin de semana me visitaron tus amigas Concha, de Ciudad
Real, y Anita de Getafe. Les prometí que contaría mi sencillo
tratamiento para las plantas.
Como en los viejos tiempos, no tires las cáscaras de huevo,
las trituras y la revuelves con la tierra. Tus plantas te lo
agradecerán.
Y como supongo que tomarás unas ricas tazas de café caliente, humeante
-como aquellas que tomamos cuando abrieron este blog-, pues haces igual
que con los huevos, no tires nada.
El ripio del café también lo puedes regalar a tus plantas.
Hasta pronto y que prospere tu jardín.
Para las plantas
Las plantas como tú o como yo, necesitan mucho cariño.
Me preguntarás cómo hacen las que crecen silvestres. Muy
sencillo, o están lejos de los atentados contra la naturaleza
o no les queda otro camino que hacerce fuertes.
Pero a lo que vamos.
El pasado fin de semana me visitaron tus amigas Concha, de Ciudad
Real, y Anita de Getafe. Les prometí que contaría mi sencillo tratamiento para las plantas.
Como en los viejos tiempos, no tires las cáscaras de huevo, las trituras y la revuelves con la tierra. Tus plantas te lo agradecerán.
Y como supongo que tomarás unas ricas tazas de café caliente, humeante -como aquellas que tomamos cuando abrieron este blog-, pues haces igual que con los huevos, no tires nada.
El ripio del café también lo puedes regalar a tus plantas.
Hasta pronto y que prospere tu jardín.
Me preguntarás cómo hacen las que crecen silvestres. Muy
sencillo, o están lejos de los atentados contra la naturaleza
o no les queda otro camino que hacerce fuertes.
Pero a lo que vamos.
El pasado fin de semana me visitaron tus amigas Concha, de Ciudad
Real, y Anita de Getafe. Les prometí que contaría mi sencillo tratamiento para las plantas.
Como en los viejos tiempos, no tires las cáscaras de huevo, las trituras y la revuelves con la tierra. Tus plantas te lo agradecerán.
Y como supongo que tomarás unas ricas tazas de café caliente, humeante -como aquellas que tomamos cuando abrieron este blog-, pues haces igual que con los huevos, no tires nada.
El ripio del café también lo puedes regalar a tus plantas.
Hasta pronto y que prospere tu jardín.
11 de abril de 2006
Cuando tenemos prisa
Hoy tener tiempo es un lujo, por eso quiero recomendarles una comida rápida sin que sea gringa.
Quizá el nombre no guste a alguna gente, pero ni modo, así se llama: sudado.
Carne, la que se vaya a comer
papas o patatas y yuca (y se lo desea, un plátano macho maduro)
Zanahoria, cebolla, tomate, sal, cominos y azafrán.
Pónagalo todo en trozos en una olla con una taza de agua. Déjelo en el fuego hasta que esté blando. Tarda muy poco tiempo.
Puede comer y salir corriendo o terminar lo que tiene pendiente.
Eso sí, procure descansar más tarde.
Quizá el nombre no guste a alguna gente, pero ni modo, así se llama: sudado.
Carne, la que se vaya a comer
papas o patatas y yuca (y se lo desea, un plátano macho maduro)
Zanahoria, cebolla, tomate, sal, cominos y azafrán.
Pónagalo todo en trozos en una olla con una taza de agua. Déjelo en el fuego hasta que esté blando. Tarda muy poco tiempo.
Puede comer y salir corriendo o terminar lo que tiene pendiente.
Eso sí, procure descansar más tarde.
3 de abril de 2006
Para cabello seco y maltratado
No piensen que se trata de una propaganda pagada. No, no. Usted misma...o usted amigo puede cuidar la plantita que tanto recomiendo. Sisisisisisi, no digo nada extraordinario, nada que no me haya enseñado el tiempo y la vida.
El asunto es sencillo: A una hoja grande de sábila (aloe vera) le extrae la pulpa -parecen cristales- y hace un batido con dos huevos.
Después de pasarlo por el cabello póngase a hacer la tarea que tiene pendiente en casa y después de dos horas, se da un buen baño.
Espero me cuente los resultados la próxima semana
El asunto es sencillo: A una hoja grande de sábila (aloe vera) le extrae la pulpa -parecen cristales- y hace un batido con dos huevos.
Después de pasarlo por el cabello póngase a hacer la tarea que tiene pendiente en casa y después de dos horas, se da un buen baño.
Espero me cuente los resultados la próxima semana
27 de marzo de 2006
Para el dolor de cabeza
Decía Ramón, ese amigo suyo que parece que sabe de todo, que la palabra papa es quechua, y que los españoles la confundieron con la batata que conocieron en Haití. También me contó que en Irlanda, después de tres semanas de lluvia, entre 1845 y 1851, murió un millón de personas...Y ¿sabe por qué? Porque la gente se quedó sin papa para comer.
Pero hoy no vamos a hablar de cosas tristes. Déjeme que recomiende la papa contra el dolor de cabeza. Ponga atención mija:
Unas rodajas de papa sobre la frente y la sien, bien sujetadas por un pañuelo o un paliacate. Una vez se calientan, se cambian por otras frescas.
No tiene contraindicaciones.
Hágalo y me cuenta cómo le va a usted o a la gente que lee su...¿cómo me dijo que llama?
-Blog, abuela, blog.
-Pues eso, que le digan si les sirvió o no.
Pero hoy no vamos a hablar de cosas tristes. Déjeme que recomiende la papa contra el dolor de cabeza. Ponga atención mija:
Unas rodajas de papa sobre la frente y la sien, bien sujetadas por un pañuelo o un paliacate. Una vez se calientan, se cambian por otras frescas.
No tiene contraindicaciones.
Hágalo y me cuenta cómo le va a usted o a la gente que lee su...¿cómo me dijo que llama?
-Blog, abuela, blog.
-Pues eso, que le digan si les sirvió o no.
20 de marzo de 2006
Para la cruda, guayabo o resaca

Para esos males buscados les puedo recomendar hervir una taza de agua con dos cucharadas de linaza, conocida también como lino.
Bébanla con el fervor del que se ha pasado de copas por celebra sus 15, 30, 50 o sesenta tacos, por creer que matará una pena o exagerar una alegría. Por la razón que sea.
Y como sé que no van a dejar de beber (así sea de vez en cuando), entonces utilicen la misma agüita para mejorar la flora intestinal, pero mucho mejor si la dejan al sereno y la toman en la mañana.
¡Cuídense!
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