5 de septiembre de 2006

Para evitar el mal aliento y el mal olor en las axilas

Playas, descanso, vacaciones, calor, sofocos, calles desiertas después de las dos de la tarde…Por qué tanto alboroto, ¡Es verano! Si es frío, por que hace frío y si es calor porque …Me preocupa más los malos olores por descuido con la salud y por la falta de amor con la comunidad. ¡Uf! El metro. Y ¿Qué me dicen de los autobuses?

No me voy explayar con charlas y cantaletas sobre lo que se debe comer y lo que no se debe, aunque a mis años me está permitido. Esa ventaja tenemos las abuelas. Y para no perderme en mis historias tomen atenta nota de las recomendaciones para esos incómodos olores.

Mal aliento: Cuide su alimentación. Nada de café, ni alcohol ni tabaco, uso del cepillado e hilo dental. Claro que si les digo la verdad, un buen café cae muy bien a ciertas horas, con una buena compañía que puede ser una agradable lectura, ¡Ah! y ver la taza humeante y sentir su aroma es un deleite.

Para aquella cita tan esperada, esa cita romántica masticar cardamomo, hierbabuena, canela o clavos diez minutos antes. Dirán que soy cursi, pero quisiera verlos o verlas si tienen el problema. Recuerden que “por la boca muere el pez”

Otro problemita que se resuelve fácil: el mal olor en las axilas (cante de alerón o chucha como dicen en alguna región de España y otras de Colombia), limón o leche de magnesia. Si es usted persona inquieta averigüe por las investigaciones que vinculan el cáncer de mama con algunos desodorantes que impiden la transpiración.
Por favor, no me deje con la duda y cuénteme los resultados. Y suerte.